¡¡ Qué tal!! ¡¡Aunque parezca Miami, no lo es!!
Se trata del conocidísimo Acapulco, pero no en la bahía obviamente, sino en la parte nueva rumbo al aeropuerto pasando el Hotel Princess.
Desde la inauguración de la autopista México-Acapulco, hacemos los capitalinos solamente 4 horas en auto para llegar a Acapulco (algunos hacen un poco menos). A partir de entonces empezó a revivir este gran puerto turístico que tuvo su primer gran auge en la época de María Félix, Agustín Lara, Miguel Alemán, etc., o sea, en los años 40′s y 50′s. A partir de los años 60′s y 70′s Acapulco inició su descenso. En los 80′s pocos querían ya vacacionar en Acapulco. Todo se vino abajo, las playas estaban sucias, el agua del mar también, olía mal y además, hacer 8 horas desde la Ciudad de México para llegar allá conduciendo, era un suplicio.
A raíz de la “autopista del sol” en los 90′s Acapulco empezó a cambiar para bien, sobre todo que, a partir de la última caseta existen dos opciones muy buenas, o bien cruzar las montañas por un túnel y llegar directamente a la Avenida Costera en la Bahía, o bien, llegar directamente a la parte nueva que es justamente en donde están construyéndose todo tipo de edificios enormes y modernos como los que se aprecian en estas dos fotos, y por cierto, ninguno es Hotel, casi todos son departamentos residenciales de lujo de todos los tamaños, aunque no de todos los precios, van desde caros, hasta muy muy caros.







