Dicen que no podrás decir que realmente has visto Lisboa hasta que no la has visto desde la cima de una de sus siete colinas o sobre uno de sus ascensores o funicular que se encuentran en los alrededores de la ciudad.
Para que no seas de los que no han visto Lisboa te propongo una vista a 45 metros de altura, desde una estructura metálica con 108 años de antiguedad ya que fue construida en 1902 y con una decoración neogótica que no te dejarán indiferente, se trata del elevador de San Justa o Elevador Do Carmo, desde ahí verás la Baixa Pombalina, la Iglesia Do Carmo, el río Tajo, el Castillo de San Jorge o la Plaza del Rossio, sin duda de las mejores vistas que ofrece la ciudad.







