Ahora entiendo porqué hace 500 años los conquistadores españoles dijeron: “de aquí somos y no nos vamos”.
¡Ya se imaginaron todo el Valle de Anáhuac completamente claro, enmedio de él un islote con impresionantes y perfectas pirámides, rodeado de lagos y por si fuera poco, vigilado por estos dos colosos: el Popo y el Izta!






